Greenwashing - todo lo que necesitas saber


Hoy en Way To Zero Waste venimos ha hablaros del tan conocido greenwashing. No todo lo verde es ecológico, y hoy te contamos como reconocer un caso de greenwashing y ejemplos conocidos que han pecado de este. ¡Empezamos!


El término greenwashing se traduce de manera literal “lavado verde”, y es que se utiliza para referirse a la estrategia de limpiar las prácticas poco respetuosas que realizan con el medio ambiente. Las empresas utilizan técnicas y estrategias de marketing verde donde nos venden una idea cuando en realidad el producto no siempre cumple con esa imagen exterior que observamos.


Imagen via: Cosmic. Causewashing is the New Greenwashing




5 prácticas del Greenwashing


  • Información oculta frente a las ventajas:

Muchas de las empresas en sus productos destacan las ventajas que tiene el uso del mismo para el planeta y la interacción con el medio ambiente. Sin embargo, no hacen pública la información negativa o las desventajas de haber usado materias primas dañinas o mano de obra barata para la producción. Un ejemplo de ello, pueden ser los productos de tecnología, que ahorran energía, pero se producen con minerales altamente contaminantes.


  • Afirmaciones escuetas:

Muchas marcas utilizan slogans y certificaciones que les otorga una especie de aprobación de su actuar con el medio ambiente. El problema se presenta cuando frente a esas afirmaciones, no hay mecanismos de comprobación que corroboren que en realidad la marca cumple con lo que está asegurando. Es el caso de empresas que se dicen a sí mismas libres de contaminación ambiental, amigables con el planeta, pero no hay hechos que lo comprueben.


  • Etiquetado impreciso o falso:

Jugando un poco con las palabras, las empresas se aprovechan con engaños de las personas que adquieren su marca. En el etiquetado brindan información alterada o simplemente creada por la marca y para la marca. Se vende en las etiquetas o en los certificados anexos al producto una información con explicaciones inexactas, que no corresponden o comprueban los procesos. Se afirma que todo es 100% verde y natural.


  • Destacar información sin relevancia:

Una de las prácticas más usadas dentro del greenwashing es la de ponerle importancia a lo que no la tiene. Muchas industrias han dejado atrás procedimientos o uso de químicos que anteriormente eran incluidos en los procesos de producción. Pero las empresas sacan provecho del desconocimiento frente a esto, sacando a relucir dentro de sus productos el no uso o la pureza del proceso, que llevaba siendo así durante muchos años antes.


Ejemplo de ello en aerosoles, nombrar como importante el no uso de CFCs, cuando estos están prohibidos. O que una empresa diga que no contaminamos el agua del río con nuestros productos cuando es su obligación legal.


  • Convencer y evidenciar los males menores:

Con las estrategias de persuasión, se logra desviar la atención de los problemas de contaminación y abusos del medio ambiente. Asegurar por ejemplo que los productos biodegradables no son contaminantes, solamente cubre una parte del problema. Pues no se cuestiona el hecho de la cadena de consumo de compra para utilizar una sola vez, se deja de lado la conciencia de conservación y reutilización. Y en los peores casos, se incumplen las políticas y normas que reglamentan el uso del medio ambiente.


Frente al greenwashing es importante tomarse el tiempo para corroborar la información que nos están brindando las empresas. Dudar de lo que prometen en sus certificados y etiquetas, hará que indaguemos más, para crear conciencia de estas malas prácticas de las cuales se aprovechan grandes empresas que tienen participación mundial.





Ejemplos más conocidos acusados de greenwashing:



McDonalds:


Algunas empresas de comida rápida utilizan estrategias de marketing verde para darse a ver como una marca comprometida con el medio ambiente. Este fue el caso de McDonalds que en 2010 cambió su color original rojo por el verde para crear una imagen de marca ecológica.

Esto contrasta el hecho que hoy en día sigue comprando productos (carne y soja) que alimenta la destrucción de la Amazonia en Brazil.



Nestlé:


En 2019, la compañía Nestlé recibió una denuncia en la que se alegaba que los granos de café no son sostenibles, que la producción del multitud de productos de la compañía contribuyen a la gran deforestación que está teniendo lugar en África Occidental e incluso que algunos productos como el cacao es originario de granjas donde el trabajo infantil está a la orden del día.

También encontramos anuncios con vocabulario vago como el ejemplo que vemos al derecha de este texto:


En el podemos ver como se utiliza el color verde de fondo para dar la percepción de sostenibilidad y de que esa botella es un elemento amigable con el medio ambiente. Debajo de la botella encontramos la frase "La botella eco-forma con un 15% menos de plástico". Nosotros, y muchos más, nos preguntamos que significa eco-forma y que esa botella se haya producido con un 15% menos de plástico si sigue siendo de este material en su totalidad.




Volkswagen:

Volkswagen admitió haber manipulado 11 millones de sus propios coches "diésel limpios" con dispositivos diseñados para engañar en las emisiones. Varios fabricantes de automóviles se han enfrentado a acusaciones similares en los últimos años, como BMW, Chevrolet, Ford y Mercedes-Benz.



Esta práctica se ha extendido notablemente en los últimos años. Según un informe de 2010 de TerraChoice, el 95% de los productos "verdes" del mercado incluyen al menos una afirmación falsa o cuestionable.




Coca-Cola:


La famosa compañía de bebida, con el objetivo de captar al público eco, lanzó un producto substituyendo el azúcar por stevia, vendiendo este en botellas verdes, y en el que la propaganda va acompañada de elementos naturales que le otorgaba a la marca una imagen más eco-friendly.


La verdad detrás de esta imagen amigable con el medio es que, en su auditoría anual, Break Free From Plastic ha clasificado a Coca-Cola como el contaminador de plástico número 1 del mundo, después de que sus botellas de bebidas fueran las más frecuentemente encontradas en playas, ríos, parques y otros lugares de basura en 51 de los 55 países encuestados.




¿Cómo evitar el greenwashing?


Para evitar el greenwashing el primer paso es identificarlo. ¿Cómo? Te dejamos algunos tips:



- No te fíes de los envases verdes ni de los logos verdes


- Ojo con aquellos productos que usan a la ligera palabras como “sostenible”, “ecológico”, “green” o “natural”. No siempre se corresponden con la realidad.


- Atención a la composición de los productos: lee las etiquetas de los productos para así no caer en la abundancia de declaraciones como "sin azúcares" o "sin grasas" ya que suelen tener como objetivo distraer al consumidor del resto de la composición del producto.


- Evitar ingredientes como: Parabenos, siliconas, compuesto de Polietilenglicol (PEG), aluminio, plomo, amoniaco, etc. especialmente en cosméticos.


- Cuidado con las falsas etiquetas ecológicas: algunas marcas se autoproclaman respetuosas con el medio ambiente, pero estas etiquetas no tienen valor legal ya que son creadas por la propia empresa. (Lee nuestro post sobre etiquetados).




Ya tienes todos los conocimientos necesarios parra evitar caer en las redes del greenwashing.

Es necesario educar a la población en la mirada critica de un producto que dice ser ecológico y bueno para el medio ambiente ya que como hemos podido ver, muchas marcas se aprovechan del desconocimiento general.


¡Únete al cambio!



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